Tocar Solo PDF

«Tocar solo es una aventura personal»

A CORUÑA/LA VOZ.

El pianista cubano Gonzalo Rubalcaba se encuentra en A Coruña, donde ofrecerá mañana, a partir de las 20.30 horas, un concierto en el Teatro Colón, en el que se enfrentará en solitario a un repertorio que’ incluirá temas de su última grabación, Fe, ‘todavía sin publicar, y piezas de su disco Solo. Es una satisfacción encontrar-o se con Rubalcaba. Habla igual que toca. Utiliza los silencios, la inflexión en la voz e incluso la improvisación sobre los argumentos ,más teóricos en su fraseo expresivo. «Antes era un cubano pianista y ahora soy un pianista cubano», bromea al consultarle por su ruptura con el pianismo de ese país caribeño, plagado de malabarismos técnicos. Desde la publicación de Supernova, en el 2002, Gonzalo Rubalcaba inició un prooceso introspectivo en su expresión musical, mucho más sereno y contenido, «influido Por la vocación o la necesidad de tener que traducir y manejar distintos códigos», comenta en lo alto del escenario del Colón, junto a su piano. «Hay que abrirse a nuevas experiencias y defiendo tocar el piano solo, porque es el instrumento que lo tiene todo, la rítmica, la armónía y la melodía~), explica mientras fija el concepto: «El pianismo a solas es una aventura personal a la que trato de arrastrar a la gente. Me interesa provocar una historia al pú piablico », relata el pianista. Gonzalo Rubalcaba encaja en la figura de concertista jazzístico, su implicación intelectual con la mlísica y su capacidad de abstracción~ en la ejecución lo elevan siempre más .allá del pentagrama: «La técnica te ayuda a crear un recorrido», comep.ta sobre la exigencia del aprendizaje. «Siempre hay que recurrir a las bases en todo proceso de aprendizaje, los iconos jazzísticos son una referencia como punto de partida para los nuevos intérpretes, pero no pará seguir repitiendo lo que ellos ya hicieron, sino pará abrirse a nuevas experiencias manejando en todo momento elementos como la vocación, la disciplina y el talento», explica. Gonzalo Rubalcaba cree que· es válida la llegada de sonidos de otros ámbitos musicales al territorio del jazz, ya que «lo enriquece, aunque nunca profundizarán en el género». Para el ‘ pianista cubano, «el jazz siem- . pre está en proceso de retroalimentación ». Antes de la despedida~ Rubalcaba se sienta enfrente del piablico no instalado ya en el Teatro Colón y comienza a tocar un fragmento de una pieza para regocijo de los presentes. No es para menos. No todos los días se tiene la magnífica oportunidad de escuchar a pelo y de saborear a menos de un metro de distancia a uno de los grandes pianistas de jazz contemporáneos.