Gonzalo Rubalcaba Pianista PDF

ENTREVISTA DE MARTA GARCIA MÁRQUEZ

“A la juventud le falta paciencia,amor e interés por saber cómo hemos llegado hasta aquí”

Porque dos por dos no son cuatro y el orden de los factores altera el resultado Sentado delante de su Steinway habla tranquilo, como el que tiene todo bajo control y no se olvida de una isla que baila danzón y que le enseñó a estar alerta a todo lo que se mueve. Le aterra oír que es un grande del piano pero no se para a escucharlo y sigue. Ofreciendo la opción de soñar. Decía el virtuoso que la gente tiene miedo de asistir a un tú y yo con el instrumento, por eso de que puede ser aburrido. Gonzalo Rubalcaba confiesa que muchos solos de piano sí lo son pero es necesario encontrarse a sí mismo y hacer todas las funciones de músico a la vez. Hasta ser un hombre orquesta. El pianista presentará mañana, a las 2ü.3ühoras, en el teatro Colón, un repertorio que bebe de su último disco, “Fe”, que saldrá a la venta antes de que termine el año, y del anterior, “Solo”, con cincuenta originales y clásicos contemporáneos del jazz, junto a compositores de la isla, sus padres adoptivos, de los que nunca se podrá divorciar pero con los que evoluciona porque los lleva en el bolsillo. En este sentido, Rubalcaba dice haber pintado una parábola en la que comenzó siendo un cubano pianista para alcanzar en la curva la definición de pianista cubano y no anclarse, por los antecedentes que fue escuchando y los músicos que le hicieron ver más allá. Por eso, su gama es cada vez más amplia.

Los códigos de interpretación aumentan con los años y él se alía en el escenario con su piano con el objetivo de convencer a los demás, de hacerlos devotos de su discurso. y justo cuando el instrumentista tiene que narrar una historia de acuerdo con la audiencia, Rubalcaba emite señales de humo y la butaca tiene la posibilidad de soñar. Vuela con la historia. Fusión> En esto de la fusión, el cubano no comparte la visión de los puristas que posicionan el género del jazz en un espacio aislado y sin aire que lo oxigene. Cree que es una actitud racista, sobre todo ahora que se puede saber lo que está ocurriendo a tiempo real en todos los lugares del mundo. Demasiada información para obviarla y hay cosas válidas, explica, lo que pasa es que “la juventud busca menos atrás y su circuito está reducido. Les falta paciencia, amor y el interés por saber cómo hemos llegado hasta aqui. De tenerlo, se darían cuenta de que los que están  considerados como el abc del jazz sabían de otras tendencias y tradiciones, lo que hoy permite situar el estilo aquí y no allí. En este aspecto, Rubalcaba opina que su predisposición a estar alerta tiene que ver con el hecho de formar parte de una cultura, la cubana, con afán de relacionarse, “sin el temor dé que ese vínculo nos proporcione confusión”. Tradición y jazz >El pianista contaba ayer que viene de una familia de músicos de ritmos tradicionales, con lo que los Acaño y Barbarito Díez entraron en su imaginario para compartir pupitre con los Benny Goodman y Errol Garner que escuchaba en la radio y en casa como un hecho doméstico. Más tarde, en la academia de corte clasista y con 14 años, empezó a sentir otras necesidades y se introdujo en eso de la improvisación con otros compañeros. Genio> Rubalcaba afirma que le da terror escuchar a alguien decir que es uno de los mejores pianistas del mundo. En cualquier caso, añade que si se llega a un nivel importante es por el cúmulo de experiencias, “que se registran más en unos que en otros, de estar un poco al tanto de lo que está pasando alrededor”. Con todo y eso, es básico tener disciplina -señala- que no lo es todo y tiene que ir acompañada necesariamente de la visión, del talento y el pequeño instinto qUl’: hace que el músico vaya por un sitio y no por otro. Después está el tiempo, que dictamina si el camino ha sido el correcto. La validez de fusionar estilos sólo se sabe escuchando el resultado y “hay muchos que han llegado al jazz desde otros puntos y crecen sin la intención de profundizar sobre el género”. Aunque se pueden decir cosas de uno, asegura, la última palabra nunca está dicha y hay que seguir dándole brillo al talento, que va parejo a la técnica. Uno tiene que buscar el equilibrio entre ambos. “En el momento que tus necesidades artísticas aumentan, tienes que abandonar ciertas técnicas para hacerlo todo más claro” porque, en esto de la música, dos por dos no tienen por qué ser cuatro y el orden los factores altera el resultado. Repetitivo> El problema es que . existe una falta de guía: “Critico a las escuelas porque muchas tienen como objetivo la repetición de ciertos iconos y símbolos”. La mala orientación como punto de partida, insiste, es una mala práctica que hace que todo lo que llega a ser un éxito pase por ser lo mismo. Lo importante es buscar un nivel musical con mensaje y en lo que respecta al jazz, “necesita retroalimentarse”, con un plus que viene de la formación, de ir a las bases y conocer la historia del jazz para entender-que todo esto empezóhace mucho tiempo. El hombreorquesta es consciente.