Enviado por ei en marzo 6, 2011 – 9:11 am
Emilio Ichikawa

A Carpentier le dejaba sin cuidado el snobismo literario; convencido de que entre una decena de simuladores de oficio acababa por madurar algo con calidad. Esa confianza justifica al menos dos snobismos de nuestros días: el de la Naturaleza y el de la Fe.
Que las personas socialicen contra el tedio valiéndose de la reforestación o la protección de animales es indiferente al útil resultado de sus gestos: el amor fingido, es amor; así como es serenador que matrimonios desgastados por el tiempo sorteen el aburrimiento en bautizos y comuniones; sobre todo durante esos eternos fines de semana. La ligereza de la Fe no impide la realidad de la liturgia. Dios, es a donde quería llegar, siempre merece un ejercicio; y si es uno artístico, pues mejor.El pasado viernes 4 de marzo el músico cubano Gonzalo “Gonzalito” Rubalcaba nos ofreció (a los snobistas de la Fe y la Naturaleza) un hermoso concierto en el EBS Auditorium (Miami Dade), para celebrar el lanzamiento de su disco “Fe”. Escoltado por medio centenar de orquídeas blancas a ambos lados de su piano Yamaha, y un público tan numeroso como heterogéneo, regaló una noche musicalmente serena con momentos de alegría y un segmento final donde predominó lo profundo. Lo trascendente.

La noche del viernes, un teatro dominado por afroamericanos y latinos mostró una predisposición natural por la parte rítmica del programa; que ciertamente fue muy breve. En los pocos minutos que Gonzalito “danzoneó” en el piano, algunos cuerpos alcanzaron a moverse y hasta gritos aprobatorios se escucharon al final. Es algo como muscular, un código, una Fe de tambor que hace poco también comprobamos con la Filarmónica de Bogotá.

-FOTOS: Gonzalito Rubalcaba. Viernes 4 de marzo, 2011. Miami Dade: ei-archivodelbarrio