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Gonzalo Rubalcaba foto by Rene Hernandez

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por Alicia Rinaldi BUENOS AIRES, 26 (ANSA) –

América Latina vive una “etapa de redefinición de la pianística”, todavía “muy controlada por códigos europeos”, pero en los jóvenes existe una creación “sin temor” a sumar la “esencia popular”, afirmó el reconocido músico cubano Gonzalo Rubalcaba.
    El compositor y virtuoso exponente del Latin Jazz, de 52 años, dialogó con ANSA, antes de protagonizar el “bello reto” de tocar temas de su último disco, “Fe”, en el Festival Internacional Piano Piano, con intérpretes de diferentes géneros, en curso en el Centro Cultural Néstor Kirchner.
    “Es necesario este tipo de encuentros porque por años lo que se ha buscado es establecer muros entre géneros más que puentes: que si lo popular, lo folclórico o lo clásico. Y esto es una posibilidad real de vincular artistas de diferentes nacionalidades y generaciones con una historia contrastante”, afirmó Rubalcaba.
    Galardonado con dos Grammy por sus discos Supernova (2002) y Solo (2006), sostuvo que Latinoamérica vive “una etapa de redefinición de la pianística, todavía muy controlada por códigos estéticos europeos”. Algo que “no es negativo” en sí mismo, pero resaltó que en la actualidad “hay artistas que entendieron que es importante desarrollar otras formas de expresión musical”.
    Rubalcaba se formó en un ambiente de músicos desde niño, en su casa de La Habana, donde estudió en el Conservatorio Manuel Saumell, percusión en el Amadeo Roldán y composición en el Instituto Superior de Arte.
    En su increíble carrera, a los 17 años Dizzie Gillespie lo escuchó al piano y lo invitó a tocar, a los 20 realizaba giras por Europa con la Orquesta Aragón cuando conoció a Charlie Haden, con quien compartió -más tarde- discos, giras y mucha experiencia.
    El músico recordó que en su época de formación el piano era considerado dentro de las “llamadas carreras largas”, con 12 años de estudio de autores europeos y muy poco margen para los cubanos.
    En la actualidad, las “nuevas generaciones ven que hay otras formas y otros códigos a involucrar en la composición, sin temor a trabajar con la esencia popular de cada país”, destacó.
    Rubalcaba, docente hace un año en la estatal Universidad de Miami, criticó la “falta de difusión de lo que no pertenece al mundo uniformado” de la música en los medios de comunicación.
    Para el artista, es parte de un “problema a nivel mundial en las escuelas” y es que existe “poco empuje en los estudiantes a que encuentren su camino” propio.
    El camino es “estudiar y conocer” a los grandes, como Jhon Coltrane, Charlie Parker o Gillespie, “pero tener las herramientas para creer en los que podemos revolucionar nosotros mismos, sin temor a no ser aceptados y a que el camino sea muy largo”, explicó.
    Se trata de “luchar contra una ola inmensa” e “inducir al niño que no debe darle miedo el sabor de lograr algo que se diferencie, con intereses propios, emocionales, culturales; no tiene precio, yo apuesto por eso”, enfatizó. En esa misma línea, “los latinoamericanos le aportaron mucha diversidad al jazz”, sostiene Rubalcaba. El músico que eligió el Latin Jazz “ha entendido la importancia de respetar el lenguaje de la tradición jazzística pero abrazar constantemente su tradición y establecido una comunión donde conviven las cosas de manera normal”, sintetizó.